Video: Bájale un chin a esa bulla

Bájale un chin a esa bulla. Así se titula la campaña que lanzó hoy la Presidencia de la República y el Sistema 911.

Narra la historia del ruido generado por jóvenes que escuchan música a todo volumen. Abren el baúl del vehículo, repleto de bocinas, para intensificar el ruido.

Mientras un bebé se despierta asustado y empieza a llorar desconsoladamente. Ante esta situación, la madre trata de dormir nueva vez a su hijo. Esta escena forma parte de la cotidianidad de muchos barrios. La música se disfruta igual, bajita.

Se trata de pensar en los demás. Todos tenemos derecho a disfrutar de la tranquilidad en nuestros hogares.

#BájaleUnChinAEsaBulla, concientiza a la población sobre las consecuencias que traen los altos niveles de ruido.

Irritabilidad

El ruido perjudica la salud de las personas debido a que desestabiliza la parte neurológica.

Afecta el medioambiente, pues genera contaminación sónica y altera el comportamiento social, causando irritabilidad en los individuos.

 “Muchas cosas empiezan por el ruido”, explica el director del 911, Dalvert Polanco.

Se refiere a que gran parte de los incidentes violentos surgen a raíz de discusiones por ruidos molestosos.

Desde enero de 2015, el 911 protege a la ciudadanía de los ruidos insoportablemente molestosos.

9,390 denuncias por ruido en enero 2017

Solo en enero de este año, el Sistema recibió 9,390 denuncias por ruido.

De esas 8,755 correspondían a música alta, 526 a ruidos de equipos y 109 a construcciones.  Las 471 denuncias restantes no aplican como ruido molestoso.

Ley es más rigurosa en zonas residenciales, escolares y próximas a parques u hospitales

Al atender este tipo de llamadas, se aplica la legislación vigente del Ministerio de Medio Ambiente. Dichas normativas establecen el nivel de ruido tolerable según la zona.

La ley es más permisiva en áreas industriales o comerciales.

Niveles máximos permitidos: 70 decibeles en el día y 60 en la noche

En cambio, es más rigurosa en zonas residenciales, escolares o cerca de un parque u hospital. En estas áreas, los niveles máximos de sonido permitidos son 70 decibeles durante el día.

El uso de bocinas en lugares residenciales a más de 60 decibeles está prohibido después de las 7 de la noche.

Se contempla que entre las 9:00 de la noche y 7:00 de la mañana, el nivel de ruido debe ser menor en todas las zonas.

Las patrullas de policías cuentan, en cada una de las zonas demarcadas por el 911, con un sonómetro. El instrumento comprueba, según criterios objetivos, si se está produciendo una infracción, así como su gravedad.

De ser así, los responsables tendrán que bajar inmediatamente el volumen o cesar la fuente de ruido.

En caso de que el ruido lo esté produciendo una instalación industrial u obra pública, se les dará a los responsables un plazo técnico. Durante ese periodo, deberán insonorizar el ruido y dejar de producir molestias a los demás.

Las sanciones, en caso de incumplimiento, pueden ir desde la incautación de bocinas al cierre de instalaciones.

De igual modo, se asignan multas que oscilan entre medio salario mínimo y 3,000 salarios mínimos. Esto depende de la gravedad de la infracción.

Respeta el derecho de los demás a disfrutar de sus horas de descanso.

Piensa en el bienestar de nuestros vecinos y de nosotros mismos.

#BájaleUnChinAEsaBulla.